Vendió cupcakes un año para poder conocer Disney. Sus padres no tenían dinero y él los llevó a todos

La vida no es justa y es algo que debemos tener muy presente, siempre hay quien tenga más y el que tiene menos, a todos nos encantaría crecer y que nos los den todos, pero no todos tenemos esa posibilidad, y a veces hay que salir bien de abajo para llegar a lo más alto.

Pero suena peor de lo que es, porque cuando nos esforzamos arduamente por cumplir nuestros sueños, se disfrutan aún más. Isaiah Tuckett es un niño de 14 años que desde muy chico había querido conocer Disney World, pero que sus padres por problemas económicos no habían podido complacer.

Facebook: Cheri Tuckett

«Teníamos muchos problemas financieros y simplemente no podíamos costearlo», señaló su padre Dan Tuckett a Kare11. Contrario a cualquier niño malcriado Isaiah no se molestó, más bien todo lo contrario, decidió tomar el ejemplo de sus padres trabajadores para arrancar su propio negocio y lograr lo que tanto quería.

Así comenzó a hornear pastelillos, fue aprendiendo y mejorándolos hasta que fueran realmente buenos, ya dominada la técnica los vendía a $20 la docena, así poco a poco en una tarea lenta pero segura, fue reuniendo para boletos de avión, hotel, y por supuesto, las entradas a Disney World.

Facebook: Cheri Tuckett

No pensó solo en él, se llevó a su hermano, hermana, hermanita, papá y mamá. Llegó a hornear para fiestas de cumpleaños, graduaciones, reuniones y distintos eventos, las ordenes grandes fueron de mucha ayuda para hacer todo en un año.

Facebook: Cheri Tuckett

Hubo un fin de semana que hizo hasta 750 cupcakes, este chico es un ejemplo a seguir, luchó por sus sueño y lo cumplió, además, sin olvidarse de quienes lo ayudaron a hacerlo posible.