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Unos ratones mutantes son la última esperanza para una mamá desesperada. Busca una cura para su hijo

El nacimiento del pequeño Riley, fue bastante sano y normal como muchos. El pequeño se retorcía, balbuceaba e intentaba gatear complicadamente en sus primer año de vida, pero nada que preocupara a su madre. Mientras que Maxwell, su hermano gemelo, no gateaba ni balbuceaba como Riley. De hecho, la primera vez que Amber Freed, su madre, llamó a los médicos, era porque su bebé, Max, no podía mover las manos.

Amber Freed

Así estuvo bajo vigilancia y estudio de varios especialistas en el Hospital de Niños de Colorado en Denver, siendo Max diagnosticado con una extraña enfermedad genética llamada SLC6A1. Esta rara patología explicaba que este tierno bebé no haya aprendido a hablar ni haya podido mover sus manos durante su primer año de vida. Su enfermedad era tan insólita, que los médicos solo hallaron un estudio de cinco páginas sobre ella, que fue publicado en el 2014, cuando se descubrió.

Amber Freed

La enfermedad se llama igual al gen infectado, y ahora Max de 2 años, está en medio de una carrera de grandes costos contra el tiempo. Debido a que Amber ha reclutado a varios investigadores genéticos por 1 millón de dólares, junto a su esposo, Mark. Siendo tal vez la mayor particularidad de esta investigación, que en el centro de ella estarán unos ratones mutantes diseñados por unos científicos en China, para que tengan la misma enfermedad que Maxwell.

Amber Freed

Amber los mandó a comprar y deberían llegar los cuatro roedores a Estados Unidos en la próxima semana, estando preparada Freed para hacerlos pasar como contrabando, como si fueran mascotas, la próxima semana. Todos estos gastos que tendrán que pagar Amber y Max para descubrir y financiar la cura de su hijo Maxwell, serán de un valor total de 7 millones de dólares.

Amber Freed

Y es contra carrera, porque si no la encuentra, Maxwell estará condenado a tener convulsiones epilépticas severas desde sus tres años. Convulsiones, que por cierto, pueden provocar discapacidades en su desarrollo, además de que probablemente generen un comportamiento agresivo, dificultad para hablar y un aleteo involuntario de manos.

Amber Freed

Es una carrera contra el tiempo, para la que Amber está preparada. Y ante la cual, los científicos y médicos inmersos están agradecidos, porque pase lo que pase, esto ayudará a la medicina. «Lo amo con cada gramo de mi ser, y quiero que sepa que hice todo lo humanamente posible para cambiar su futuro», declara Amber a BuzzFeed News, con una profunda tristeza, pero con el optimismo y la seguridad que está haciendo lo correcto.