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Una perrita lleva toda su vida en el refugio. Es juguetona y llena de amor, pero nadie la quiere

La vida de los perros en los refugios para mascotas puede varias desde una vida digna y estable, a un paso por el verdadero infierno canino. Dependiendo de donde se encuentre ubicado y los recursos que tenga a su disponibilidad, un refugio canino puede ser simplemente eso, un lugar donde los animales están de paso, protegiéndose de la tormenta pero donde no se espera que vayan a quedarse toda la vida, o en el otro caso, un hogar comunitario, donde recibirán el tratamiento y la vida digna que se merecen por llegar a este mundo dominado por nosotros, los monos pelados con todo el poder. 

Desgraciadamente, no todas las personas están dispuestas o tienen los medios y recursos para adoptar a un animal abandonado o recogido de la calle. Por esto es que algunos deben permanecer más del tiempo que ellos, y ciertamente los encargados y protectores de animales, desearían verlos dentro de los jaulas.

Bonnie Zarrillo

La historia de Lexi Mama, una perrita pitbull que recide en un refugio en el estado de Nueva York, es un buen ejemplo de cuando la suerte y la voluntad de las personas no logra trabajar en equipo. Lexi fue recogida cuando era solo una cachorro, en una fría noche en la que de otra manera, su vida pudo haber estado en grave peligro. Fue llevada al refugio de Town of Hempstead Animal Shelter, donde se le hizo una revisión médica, en la que descartaron que tuviera alguna enfermedad o tuviera alguna herida o daño en sus extremidades o sus interiores. 

Lexi fue admitida en el refugio. Viéndola que era una perrita pitbull joven, de buen talante y amistosa, dieron por hecho que a lo más tendrían que esperar un par de semanas para que alguien decidiera convertirla en su nueva mascota y perra guardiana de su hogar.

Bonnie Zarrillo

Desde esa noche en que la rescataron de las calles, ya han pasado cuatro años. Lexi ha crecido y ya está en edad adulta, sin que nunca alguien haya decidido invitarla a su hogar. Bonnie Zarrillo, unas de las voluntarias del refugio, ha desarrollado una relación muy cercana con Lexi. Asegura que es una perrita muy cariñosa y fiel, llena de amor y lista para unirse a una familia que necesite a una mascota. Si fuera por ella, la adoptaría, pero vive con dos gatos que necesitan cuidados especiales y Lexi no es demasiada amiga de los gatos. 

Esto no significa que no pueda darle atención. Bonnie saca a pasear con frecuencia a Lexi y se preocupa de pasar tiempo a con ella. La perrita lo aprecia mucho, pero aun así, Bonnie no puede evitar sentir que el corazón se le aprieta cuando la debe devolver a su jaula.

Bonnie Zarrillo

Ya llegará el momento en que Lexi encuentre su hogar definitivo.