Rusia busca que aprueben su vacuna contra el COVID-19 para agosto. Inyección que genera muchas dudas

A lo largo del planeta, son casi 17 millones las personas que se han contagiado durante esta pandemia del COVID-19, además de que entre ellas, 664 mil lamentablemente han sido contabilizadas como víctimas fatales producto de esta enfermedad. Realidad ante la cual, aparece Rusia, país gobernado por el carismático y polémico líder, Vladimir Putin, como uno de los países fuertemente afectados por esta epidemia. Con más de 827 mil personas contagiadas y más de 13.500 fallecidos, el coronavirus se ha convertido en una de las primeras preocupaciones de la nación.

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País que como respuesta ante esta situación, tiene como fin ser el primero en el mundo en aprobar una vacuna contra el COVID-19. Su meta es tenerla lista para en menos de dos semanas más, a pesar de que todavía existen dudas sobre su seguridad, efectividad y sobre si durante su desarrollo los expertos rusos cumplieron con todos los análisis y filtros a cabalidad. Tras ser contactados por CNN, las autoridades rusas mencionaron que se busca que el 10 de agosto o hasta antes, esté aprobada esta inyección, que ha sido elaborada por el Instituto Gamaleya, ubicado en Moscú.

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Según sus planes, el objetivo es que esté lista para usarse públicamente en el próximo mes, siendo los trabajadores de atención médica los que la recibirán primero, debido a su importante trabajo. “Es un momento como del Sputnik”, llegó a decir el director del fondo de riqueza soberana de Rusia, Kirill Dmitriev, el que financia la investigación de las vacunas rusas. Sin embargo, no todo pareciera ser positivo como ellos lo hacen creer, porque todavía no se han publicado los datos científicos sobre las pruebas de la vacuna, provocando que surjan dudas sobre su seguridad o efectividad.

“Nuestros científicos se centraron no en ser los primeros sino en proteger a las personas”

– dijo también Dmitriev.

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Lo poco que se sabe, es que la vacuna rusa aún no ha completado su segunda fase, y que sus desarrolladores tienen planificado completar esa fase antes del 3 de agosto y luego completar la tercera etapa de manera paralela con la vacunación de los trabajadores de salud. Los científicos rusos aseguran que su rápido desarrollo se debe a que es una modificación de una ya creada contra otras enfermedades, y desde el ministerio de defensa del país, declararon que los soldados rusos sirvieron como voluntarios en ensayos con personas. Para esta vacuna se utilizaron vectores de adenovirus humanos, los cuales se han debilitado, para que la enfermedad no se replique en el cuerpo.