Por primera una mujer comanda las tropas del ejercito colombiano en la selva. Es la dama de hierro

Actualmente, las mujeres se han transformado en protagonistas de la historia. Por fin son capaces de empoderarse de aquellos puestos que por siglos se les ha prohibido solo por género, demostrando que no solo se lo merecen, sino que también lo hacen increíble. Ejemplo de ello es Juliana Carmona, subteniente del ejército colombiano, también conocida como “La dama de hierro”, informa Semana.

Jamir Mina Quiñones

Con 24 años, está a cargo de la vida de 40 hombres en la selva colombiana y de la ejecución de varios operativos en contra del narcotráfico. Sus increíbles resultados la hacen capaz de jactarse, que, en su corta carrera, ha desmantelado tres laboratorios de cocaína, cinco refinerías ilegales y siete válvulas ilícitas de extracción de petróleo y todo en menos de un año.

Es una mujer que va al frente, dirige a su escuadrón dando el ejemplo y gracias a ello han capturado ya a 19 disidentes de las Farc y del ELN. Se ha hecho un nombre que respetar, pero no ha sido fácil.

Jamir Mina Quiñones

Cuando se enlistó en 2015, en las fuerzas del Ejército, fue terca en exigir que no se le pusiera en puestos administrativos. Por el solo hecho de ser mujer existe cierta determinación en no dejarlas participar en le frente, menos comandando misiones, pero ella era distinta y demostró ser certera al momento de llevar a cabo las misiones. Era un diamante en bruto que se desperdiciaría en una oficina.

Su primer operativo a la cabeza de un grupo fue desmantelando una plantación de coca ilícita. Sus superiores le dieron un voto de confianza y cualquier error le costaría la carrera a ella y la oportunidad de que en el futuro más mujeres ocupen puestos similares. La misión fue un éxito, lo que trajo consigo liderar más operaciones.

Jamir Mina Quiñones

“¿Cómo es posible que una mujer nos esté dando estos golpes?” Escucharon una vez por radio interfiriendo las señales del ELN. Su nombre se ha hecho conocido y ya le han puesto precio a su cabeza. Para muchos la guerra sigue siendo cuestión de hombres.

Carmona asegura que la vida militar está llena de sacrificios que van más allá de exponer la vida en el frente de batalla. Hay veces en que con su pelotón deben estar incomunicados por semanas en medio de la selva y conseguir una pareja estable para tener una relación es muy difícil. Dice que lo que más extraña es ver a su familia. Desde que se enlistó supo que debía abandonar a sus padres y hermanas, al igual que sus abuelos, a quienes no ve hace un largo tiempo.

Jamir Mina Quiñones

Aún habiendo llegado más alto que ninguna otra mujer en el Ejercito colombiano, Carmona seguirá tomando cursos de especialización en combate. Ya sabe hacer paracaidismo, conducir motos y tanquetas, además de manejar su subfusil como nadie. En misiones no se despega de él las 24 horas del día.

Le gusta cuidar los detalles, una misión no es exitosa para ella si pierde alguno de sus hombres, por lo mismo es bastante meticulosa, si no no tendría los mismos resultados. Actualmente más mujeres enlistadas buscan seguir una carrera similar a la de Carmona, a quien consideran como un ejemplo en el Ejército.