Pese a su desempleo, ella hace todo lo posible para hacer feliz a su gato de 20 años. Pronto morirá

El gato de Rafaela Nobre, una residente e Esperança, en el interior de Paraíba (Brasil), es todo un sobreviviente. Ya que no solo prontamente llegará a cumplir 20 años, lo que equivale a 104 años humanos, sino que antes, fue un paciente renal, y a los 17 años incluso se le tuvo que amputar sus orejas debido a que había desarrollado una lesión cancerosa. Y por muchas enfermedades y dolencias que padeciera, siempre salía adelante, jugando un papel vital en ello, Rafaela, quien nunca ha dejado de estar a su lado.

Rafaela Nobre / Facebook

Su dueña prefiere no revelar su nombre, pero sí está dispuesta contar todo lo que ambos han experimentado a lo largo de estos años. Y por sobre todo, lo que ocurre actualmente con él. Debido a que, al ser un minino tan longevo, este felino ha ido multiplicando sus problemas de salud en el último tiempo. Teniendo que, por ejemplo, ser sometido a un tratamiento de profilaxis con aerosoles, que cuesta mucho dinero.

Rafaela Nobre / Facebook

“Está cansado, tiene dificultades para meterse en la cama o en el sofá, sus lugares favoritos, así que siempre hay un taburete cerca para que se suba (…) El año pasado tuvo un problema con los dientes. Tuvo que someterse a una cirugía para extraer varios. Antes de eso, se realizó un ecocardiograma y encontramos que su corazón está agrandado, por lo que se descartó la cirugía, que requeriría anestesia general”.

– dijo Rafaela Nobre a Razões para Acreditar

También, debido a todos su años vividos, la dieta de este gato ahora incluye patés y suplementos especiales, ya que no puede comer como lo hacía tiempo atrás. Y además, entre cada comida también debe ingerir medicamentos para el dolor y la hipertensión. Gastos que han dificultado el diario vivir de Rafaela, debido a que ella está desempleada. Sin embargo, por muy pocos ingresos que tenga, nunca deja de esforzarse para que cada uno de los días de su minino, sean los mejores de su vida.

Rafaela Nobre / Facebook

“Estoy en paro, pero trato de encontrar algo que hacer para que él lo tenga todo, y cuando yo no puedo le encuentro la forma de que lo tenga, aunque a veces me falte (…) Maulla durante horas por la noche hasta que me duermo. Pero hay días en los que todavía corre, recordándome las aventuras que tuvimos cuando él era un cachorro y yo solo tenía 13 años (…) Mi amigo está viviendo el final de una vida feliz y siempre haré todo lo posible para que tenga todo lo que se merece por todo el amor que me ha brindado en estas dos décadas”

– dijo Rafaela Nobre

Luego de tantos años juntos, en los que este gato la ha acompañado siempre, esta mujer de Paraíba siente que tiene la obligación de estar al lado de su compañero gatuno en los días que le queden de vida. Le debe mucho y ha sido un amigo cuando no habían otros cerca. Por lo que, a pesar de que no tenga trabajo, se esforzará para conseguir todo lo necesario para darle un final digno a su mascota.