“No damos dinero a pecadores”: Le niegan propina a un mesero por ser homosexual en Estados Unidos

Si hay algunos conceptos que deberían expandirse en el mundo, es que el amor es amor, sin importar de dónde o cómo venga, siempre generará algo positivo. Por otra parte, que la sexualidad es algo personal y nada tiene que ver con la religión, el respeto por las demás personas es algo que siempre debe prevalecer.

Alguien que no tuvo la suerte de compartir con personas así mientras trabajaba,  un joven mesero en Madison, Wisconsin.

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Su trabajo es servir y está acostumbrado a que en ocasiones no reciben propina porque es algo opcional, sin embargo, siempre ofrece el mejor servicio. La cuestión es que unos clientes con un gasto de casi 143 dólares decidieron negársela y los motivos fueron bastante tristes.

Resulta que las personas agradecieron por lo bien que les trataron, pero acusaron a la persona de “pecadora” por ser homosexual.

“El servicio fue bueno pero no damos propina a pecadores homosexuales”, escribieron en la factura, algo que el usuario Eric Salzwedel compartió. A diferencia de quienes le escribieron aquello, este hombre aseguró que no hay problema porque otros sí darían ese pago.

La publicación se viralizó rápidamente, muchos no podían creer el nivel de homofobia que podía existir en un grupo de personas.

La verdad si no querían darle la propina, no había problema, pero no había la necesidad de escribir el porqué, solo tenían la intención de ofender. Afortunadamente, se movilizaron para recaudar dinero para aquel infortunado hombre que atendió a esas malas personas.

Lograron reunir 4 500 dólares en menos de 36 horas, y es que Eric Salzwedel fue al restaurante y pidió ser atendido por aquel amable personaje. Fue entonces, que al recibir la cuenta le anotó la jugosa propina, algo que no solo sorprendió a aquel mesero sino también al resto de amigos.

Es seguro que ese día donde no recibió las propinas de aquellas personas y fue insultado se sintió mal, pero en esta ocasión fue todo lo contrario, le dieron motivos para sonreír.

Facebook / Eric Salzwedel

Cuando se trata de un empleo o de relaciones interpersonales, la sexualidad no debería ser un problema para nadie, es su vida privada.