Niño de 11 años rompe su alcancía y compra alimento para 39 familias pobres. Tendrán cena de navidad

La solidaridad es un valor que nunca se olvida. No importa si tienes mucho dinero o eres pobre, si naciste con bondad en tu corazón, esta siempre te acompañará. La edad tampoco importa, porque no solo los adultos pueden ser generosos, sino basta mirar a este pequeño de apenas 11 años.

Su nombre es Séadna Boyle y cada año destacada por su increíble solidaridad. Resulta que desde hace tiempo hace donaciones a un banco de alimentos, vendiendo tarjetas de navidad y recolectando dinero para ir en su ayuda. Este 2020 el panorama fue diferente, ya que no pudo salir a las calles, sin embargo, eso no lo detuvo. Decidió romper su alcancía y echar mano a sus propios ahorros, para alimentar a 39 familias durante las fiestas de fin de año. 

Séadna Boyle

Séadna donó aproximadamente 150 kilos de comida, al South West Belfast Foodbank. Con esta enorme cantidad podrán alimentarse 39 familias completas, durante 3 días y con 3 comidas al día.

Toda su vida ha sido un chico generoso, entregando muchas veces lo que a él no le sobra.

Imagen referencial – Pixabay

Hace 5 años que es socio activo de la organización, pero durante los últimos 2 decidió innovar con la venta de tarjetas navideñas. Las ganancias iban a financiar directamente las comidas de personas necesitadas.

Lamentablemente la pandemia lo dejó sin esa posibilidad, ya que no podía salir a la calle. De todas formas se las ingenió y decidió romper su alcancía, gastando su propio dinero.

Una imagen de Séadna hace ya tiempo, cuando comenzó con sus colaboraciones:

Séadna Boyle

Su buen corazón ha hecho noticia en toda su comunidad, en Reino Unido. 

“Solo quería mejorar un poco el 2020 de las personas. Hay muchas familias que no pueden conseguir mucho para sus hijos y yo quería que su Navidad fuera un poco mejor”.

–dijo el alumno del St Colm’s High School–

Séadna Boyle

Su madre ha confesado que el buen corazón de Séadna no solo es un hecho momentáneo, ya que de grande quiere ser paramédico, para seguir ayudando. Y todo comenzó cuando falleció una tía del pequeño, quien precisamente era voluntaria en el banco de alimentos.

La organización agradeció al pequeño y a la familia, por entregar sonrisas en una fecha emotiva, pero también compleja para muchos.