Niñas usaron su dinero del ratón Pérez para comprarle papel a ancianos. Sabían que lo necesitaban

Dos pequeñas le dieron una lección a varios. Porque en medio de la preocupación que surgió a raíz de la coronavirus, que ha provocado desórdenes y situaciones complejas en varios lugares, ellas prefirieron practicar la solidaridad.

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Al mismo tiempo que en su país, Australia, habían batallas que hasta se tornaron violentas por la obtención del papel higiénico, y otros elementos básicos para el subsistir dignamente, en medio de la amenaza que ha significado para dicha población el COVID-19.

Debbii Chang

La enfermedad que surgió en Wuhan, en Hubei, China, y que hasta la fecha, suma cientos de millones de personas contagiadas y otros millones de fallecidos, en muchos sectores de la sociedad a nivel mundial, provocó diversos temores que conllevaron situaciones de desorden y descontrol. Haciéndose entonces, un llamado a la calma y a la cautela, recordando que lo importante es aplicar las medidas preventivas ante el coronavirus.

Jaimiezhu

Y ante este descontrol, apareció Addyson, una niña de seis años, con su amiga Lucy, de cuatro. Debido a que ambas, mostrándose en el lado opuesto de lo que se veía en su país a raíz del COVID-19, decidieron comprar un montón de papel higiénico con sus ahorros, producto del dinero entregado por el “hada de los dientes”, con la finalidad de entregárselos a los pensionados y a las personas necesitadas de su vecindario.

Petrina McGuire

“Cargadas con papel higiénico y pañuelos de papel que compraron con dinero de su bolsillo, y están caminando por las casas de los pensionistas para ver si necesitan alguno”

– contó la mamá de Addyson, Petrina McGuire, en una publicación en su Facebook.

Petrina McGuire

Esta bella iniciativa surgió tras que Addyson le preguntara a su mamá por qué no quedaban rollos en los estantes el supermercado, preocupándose después cuando supo que los compradores estaban acaparando por culpa de los temores provocados por el coronavirus.

“Addyson preguntó si podía comprar algo para repartir a aquellos que podrían haberse perdido el dinero que había ahorrado del hada de los dientes (…) A los jubilados les encantaba que llamaran a la puerta y preguntaran si les gustaría un poco a medida que se acababan en las tiendas. Algunas personas necesitaban algo y estaban muy agradecida” 

– dijo Petrina.

Petrina McGuire

Un linda acción que esperemos que en la actualidad se esté replicando. Debido a que si unas pequeñas niñas pudieron hacer algo tan significativo para muchos, de seguro gente más grande y que tiene más recursos, puede llevar a cabo una ayuda aún más grande.