Mujer ciega se reúne con su perra guía después de pasar 213 días separadas. Ella es su complemento

“Los perros no son animales, son dioses”. Muchas veces hemos escuchado esa frase y resulta que es verdad. Y es que estos peludos no hacen más que dar amor y compañía, sin esperar nada a cambio, al igual que Tami, una perrita guía de una mujer ciega en Inglaterra, quien se ha trasformado en sus ojos. Resulta que ella tuvo que ser operada debido a unos tumores y tuvo que pasar su recuperación con otra familia. Después de 213 días, ambas se volvieron a reencontrar para no separarse nunca más.

Kimberley Burrows

Kimberley Burrows (32) de Leeds, Inglaterra, es ciega de nacimiento y dice que Tami, su labradora de 8 años, es su “mejor amiga”. Según contó a la BBC, su perra guía tuvo que pasar largos meses bajo el cuidado de otra familia mientras se recuperaba de la operación en la que le extirparon unos tumores benignos.

Estar sin la compañía de Tami la hizo sentirse “sola” y “deprimida”. No fue un tiempo fácil. “Nos perdimos nuestros dos cumpleaños juntos en noviembre, nos perdimos la Navidad y el Año Nuevo, y me fui en una terrible depresión, incluso considerando algunas de las peores cosas imaginables, ya que estaba tan sola y aislada sin ningún familiar o amigo aquí”, contó Kimberly en un grupo en Facebook.

Kimberley Burrows

Afortunadamente, esa situación cambió 213 días después, cuando se concretó su esperado reencuentro. Fue como si el tiempo no hubiera pasado. Es más, Kimberly contó a la BBC que Tami encajó “perfectamente en mi vida”.

Y es que la conexión de Tami y Kimberly es tan grande que la mujer incluso pudo “sentir la sensación de la cola de Tami moviéndose locamente por mi cuerpo”.

Resulta que Kimberly perdió el resto de la visión hace cuatro años, cuando sus dos retinas de desprendieron de sus ojos. Ya en 2014 Tami llegó a su vida y desde ese momento comenzaron a hacer todo juntas. La mujer es fanática del heavy metal y la labradora la ha acompañado a conciertos, además de tareas básicas como ir de compras o asistir a la universidad.

Kimberley Burrows

“Ella me da la libertad de disfrutar mi vida como cualquier otra persona, de una manera segura y con apoyo”, dijo la mujer. “Trabajar con ella es un sueño y hace que ser ciega sea mucho más fácil”, agregó en Facebook.

Es por eso que cuando Tami tuvo que ser sometida a una cirugía la mujer se sintió devastada. “Me sentía muy perdida y vulnerable cada vez que iba a la universidad o a la tienda y dejé de salir si podía evitarlo”, comentó a la BBC.

Pero cuando en marzo le dieron la noticia de que Tami volvería a su vida, no se pudo aguantar las lágrimas. “Cuando recibí la llamada de que Tami estaba abajo en la recepción de mi alojamiento para estudiantes, el ascensor no podía llegar lo suficientemente rápido. Abrí la puerta y ella corrió hacia mí, olfateando e investigando cada parte de mi cara que no estaba cubierta con una máscara”, confesó Kymberly.

Kimberley Burrows
Kimberley Burrows

“Se siente como si ella no se hubiera ido en absoluto y como si yo no hubiera pasado por nada de esa angustia. Ella encajó en mi vida perfectamente como mi otra pieza del rompecabezas”, finalizó la mujer.