Milaneso, el callejero paraguayo que acompaña y “consuela” a familiares de pacientes en un hospital

La pandemia nos ha golpeado fuerte. Cuando algún familiar enferma, todos sufrimos, de eso no hay dudas. Por eso, muchos esperan horas y horas en los hospitales, buscando noticias positivas y reportes sobre su estado de salud.

En este caso, ocurrido en una localidad de Paraguay, aquellos familiares no están solos. 

Un perrito callejero, que vive en las afueras del hospital, acompaña y “consuela” a todos quienes esperan a sus seres queridos. Su nombre es milaneso y esta es su historia.

Crónica

El medio local Crónica, relató la historia de este cachorrito, que aparenta muy poca edad y que al parecer antes vivió en un hogar.

Desde que llegó el virus, las salas de espera y carpas improvisadas en las afueras, no se han vaciado. Siempre hay un familiar esperando noticias. Antes que todos, ahí estaba milaneso. 

“Estoy acá hace tres semanas y cuando yo llegué él ya estaba por acá. Siempre está en el camping que dejó Rodri (un familiar de un paciente fallecido por covid). Todos acá le queremos mucho a ‘Milaneso’, todos le dan mucho cariño, mucho amor”.

–comentó Emiliano Ruiz, familiar de un paciente, a Crónica

Crónica

Nadie sabe cuándo ni cómo llegó a dependencias del hospital, pero todos lo quieren y respetan. 

La historia de su particular apodo es ternura pura.

“‘Milaneso’ es nuestro compañero acá en la carpa, siempre está con nosotros. Le pusimos ‘Milaneso’ porque cuando le encontramos le dimos pan y no comió, después le dimos purina y no comió, una vez le pasamos una milanesa y comió. Desde ahí quedó con ese nombre. Vos le decís ‘Milaneso’ y ya se da la vuelta a mirarte, reconoce ya su nombre”.

–explica el hombre–

Además, como ya tiene experiencia, se maneja en los horarios, cuando vienen las enfermeras a entregar noticias. Es el primero en ponerse de pie y acercarse al portón, para recibir cariño, dar amor y entregar consuelo.

Crónica

Milaneso era sin dudas un perro muy querido, porque siempre tiene una sonrisa y un cariño a quienes se le acercan. Lamentablemente de sus dueños nada se sabe, quizás ni siquiera están interesados en volver a verlo, pero los familiares de pacientes le han tomado mucho amor. 

Se preocuparon por él y están buscándole un hogar.

Muchos han especulado con que espera a un paciente, porque siempre está allí. “Es increíble cómo él sabe la hora y cuando van a dar la información él es el primero que está en el portón. Es como si está esperando que le den información sobre alguien o como si espera porque salga alguien”, dijo uno de los familiares. Su futuro mejorará y encontrará una familia, no tenemos dudas.