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Mientras amamantaba a su bebé, ve a una orangután que le ofrece apoyo tras el cristal. Se identificó

Los orangutanes son uno de los animales más increíbles que la naturaleza ha podido engendrar. Dentro de toda la diversa y maravillosa fauna, aparecen estos simpáticos primates homínidos que se caracterizan por su gran tamaño y su pelaje color rojizo, además de, claramente, por su gran inteligencia. Pudiendo ellos fabricar y utilizar herramientas sofisticadas para sus fines de supervivencia, además de mostrar una notable capacidad a la hora de construir nidos.

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Son una de los simios que más han visto su población disminuir en las últimas décadas, quedando solo unos 70.000 individuos (según cifras gubernamentales del 2017), en las selvas de Bordea y Sumatra. Todas las especies de este género están próximas a extinguirse, según cifras que entrega la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

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Destacándose estos ejemplares también, porque a pesar de ser solitarios, las madres y sus crías llaman la atención por sus fuertes y duraderos lazos. En esta especie, los lazos maternales tienen un papel fundamental, siendo hasta parte de las misma esencia de las hembras, las cuales tienen un vocación por cuidar y cargar a un bebé en su brazos.

Today I got feeding support from the most unlikely of places, the most surreal moment of my life that had me in tears….

Posted by Gemma Copeland on Thursday, January 9, 2020

Incluyendo si este bebé no es un orangután, siendo en vez uno humano. Ya que la atracción natural hacia la necesidad de expresar y demostrar maternidad, se ve en cuando observan a pequeños cachorros o bebés al frente suyo, y se sienten con ganas de tomarlo en brazos. Como ocurrió hace unos días en Viena, Austria.

Gemma Copeland

«Fui a la ventana para mirar más de cerca y me senté junto a la ventana para que mi bebé pudiera ver al orangután que estaba a unos 2 metros de distancia. Luego se levantó, llevó un trozo de tela a la ventana y se sentó conmigo (…) Me miró directamente a los ojos y luego levantó la mano como para tocar a mi hijo. Ya estaba asombrada de esta hermosa criatura (…) Se sentó conmigo durante aproximadamente media hora, siguió acariciando el cristal y se acostó a mi lado como para apoyarme y protegerme».

– escribió Gemma Copeland en su Facebook.

Estos simios comparten el 96.4% de nuestros genes, y tras esta experiencia, Gemma se ha vuelto una activista más por su bienestar, buscando recaudar dinero para el rescate, rehabilitación y la liberación de estos animales. Quiere utilizar lo masiva que ha sido la llegada de su historia (más de 5 millones personas), para hacer una buena causa por los orangutanes.

Gemma Copeland

«Mis experiencias de lactancia materna en público han sido diversas, algunas personas con curiosidad, otras con conversación y algunas negativas (…) Una vez me pidieron que cubriera a mi hijo pequeño mientras se alimentaba, a lo que respondí entregando una manta de repuesto y preguntándoles si les importaba cubrirse a sí mismos con su mente superficial (…) A pesar de todos nuestros avances modernos, este momento me demostró que, aunque las especies están separadas, somos iguales (…) Todos somos iguales. El cuidado de nuestros hijos es primordial, independientemente de la raza, el género e incluso las especies. En ese momento, éramos uno»

– contó Gemma a BoredPanda.

Gemma Copeland estaba con su hijo, un pequeño lactante, en el zoológico de Schoenbrunn, para que su bebé conociera a los animales. Y fue así, como al final del día, cuando el hambre se hacía notar en el pequeño, por lo que lo amamantó, teniendo la compañía y la protección de una orangután. Porque ellas sí que aman a los bebés.