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La risa incontrolable del Joker es un mal real. Las vidas de quienes lo sufren no son nada graciosas

Parte de lo que vuelve atractivo a los personajes que vemos en el cine y la televisión, es que muchas veces encarnan vidas o formas de conllevar el día a día que no tienen demasiado en común con la nuestra. Nos parecen extrañas y llamativas, debido a que nos hacen pensar cómo sería la vida de una persona que tiene que lidiar con una combinación de problemas y valores tan distintos a los con que nosotros hemos formado nuestra existencia. Una de las favoritas del cine estadounidense es dotar a sus personajes de rasgos pertenecientes al espectro de los desórdenes anímicos y/0 enfermedades mentales. 

El Joker, la película más comentada del momento, es un buen ejemplo de esto. Arhur Fleck, el protagonista de la cinta, sufre de un muy llamativo desorden cerebral y muscular, que le significa ataques de risa que se disparan en los momentos menos apropiados.

Nos parece algo exagerado, claramente una invención para destacar los problemas del protagonista de la obra. Pero la verdad es que este mal tan macabro sí existe en el mundo real. Llamado «epilepsia gelástica», se trata de un mal donde el cerebro no tiene control sobre los impulsos que nos hacen romper en carcajadas. Esto causa que la risa aparezca y se tome el control del cuerpo, sin que para ello haya habido un estímulo.

En otras palabras, las personas que sufren de esto se ríen sin que alguien les haya dicho algo gracioso. Aun peor, se pueden reír en una situación donde una reacción así puede ser visto como algo muy inapropiado o incluso, ofensivo.

Warner Bros. Pictures

Este mal puede tener ramificaciones aun peores que solo arruinar la vida social de quienes la sufren. Al aparecer la risa en cualquier momento, muchas veces causando estragos en la vida diaria del sufriente, estos pueden caer en un ciclo vicioso, donde confundirán el sufrimiento con el placer y la dicha. Es lo que ocurre con el personaje en la película cuando comienza a convertir su desdicha en un camino para infligirle sus problemas al mundo que lo rodea.

Warner Bros. Pictures

Este mal surge en los primeros años de vida de los pacientes, debido a un daño en el sector del hipotálamo en el cerebro. Con tratamiento y medicina se puede llegar a controlar, pero si la situación es demasiado severa, se debe intervenir con una operación para corregir el funcionamiento cerebral.

Warner Bros. Pictures

Sabiendo esto, comenzamos a entender qué es lo que llevó al Joker al punto de no retorno.