fbpx

La aerolínea no lo dejó llevar a su gato por gordo. Consiguiéndole un impostor, logró viajar con él

En el planeta tierra, viviendo entre nosotros como si fueran personas comunes y corrientes, se esconde un segmento de nuestra especie, perteneciente a una horrorosa minoría. No responden a ninguna raza, color, altura u olor. Lo único que tienen en común, es un sentimiento perverso, diabólico, que el resto no podemos ni siquiera imaginarnos comprendiendo. Estoy hablando de las personas que odian a las mascotas. Sí, esas personas existen. Y sí, son tan perversas como te imaginas. 

El gran problema de estos es que tienden a buscar extender su maldad y su odio al resto de los mortales. La mayoría amamos a los perros y gatos. No podemos esperar a que se acabe nuestro horario de oficina para correr a jugar con ellos. No así estas personas. Ellos quieren llegar a sus casas hechas de hielo (esto puede que no sea tan así, pero cuando odias a los perros, ni la veracidad tiene espacio para ti) y resumir sus planes de cómo separar al resto de nuestras amadas mascotas. 

@mikhail_galin

Mikhail, de Letonia, se topó con una alta concentración de estas personas en el aeropuerto de su ciudad. Tenía comprado un boleto para viajar a Moscú. Pero al llegar al terminal, con sus maletas y su adorado gato Viktor, se topó con una cruda sorpresa: Viktor, un enorme gato gordísimo de 10 kilos de peso, superaba el peso máximo que un felino puede tener para ir dentro de la cabina. Viktor tendría que irse abajo, en un vuelo de un poco más de 8 horas. 

Mikhail montó en cólera. Ir tanto tiempo en la bodega podría ser muy peligroso para su gato: podría llegar incluso a sufrir un infarto. Pero la aerolínea no estaba dispuesta a ceder. Como dijimos antes, estas personas son monstruos.

@mikhail_galin

Sin dejarse amedrentar, Mikhail cambió de día su viaje. En el tiempo que le quedó, recurrió a las redes para buscar la solución. En su Instagram contó la historia de cómo finalmente encontró a alguien que lo ayudaría. Un joven como él, con una gata parecida a Viktor pero mucho más delgada llamada Phoebe (en honor al personaje de El Guardian entre el Centeno, lo siento fans de Friends). Haciendo un poco de magia eslava, logró sustituir a Phoebe por Viktor, para volver a cambiarlos luego de que esta hubiera pasado el control de peso. 

@mikhail_galin

Con su querido gato en sus manos, abordó su vuelo y partió. Viktor fue muy callado en un bolso, sabiendo que de su silencio dependía que funcionara el plan.