Indígenas del Pacífico Sur marean a la genética con sus cabellos rubios naturales. Son un misterio

Seguimos con la serie de artículos sobre fenómenos genéticos a nivel mundial, habiendo conocido casos increíbles como la tribu africana con “garras de avestruz” o los indígenas del Sudeste Asiático con ojos azules como dos piscinas.

Hoy nos iremos a un lugar aún más remoto para nosotros, específicamente a las Islas Salomón (Pacífico Sur, Oceanía), donde se encuentran los melanesios, una etnia de piel negra que migró hace miles de años en dirección a las islas, mucho antes de que los primeros esclavos negros llegaran a América.

Sean Myles

Y además de que llaman la atención por ser la etnia de piel más oscura fuera de África, los melanesios de las Salomón tienen una particularidad que los hace aún más únicos: cabelleras rubias, abundantes y naturales, sobre todo cuando son niños/as.

Graham Crumb / Wikimedia Commons

Entre el 5% y 10% de la población melanesia —que habita en la región homónima de Oceanía— tiene el pelo rubio platinado, y hay varias teorías acerca de este inusual color: el blanqueado natural por la sal del mar y el sol, el alto consumo de pescado o herencia genética por el mestizaje con los caucásicos —americanos y europeos— que colonizaron las islas.

Sin embargo, aún no hay teoría alguna que lo explique con certeza.

Pohopetch / Wikimedia Commons

Sean Myles, un genetista canadiense, realizó un análisis de saliva y cabello de unos 1.200 melanesios de las islas Salomón, comparando a 43 isleños rubios con 42 isleños de pelo café. Myles concluyó que los rubios tienen dos copias de un gen mutante, que está presente en un 26% de la población de la isla.

vía Pulse.ng

Los melanesios tienen un gen TYRP1 nativo que incide en el cabello rubio y la melanina. Este gen recesivo es exclusivo a ellos, ya que los caucásicos no lo tienen; además, como mencionamos antes, es más común en niños que en adultos, ya que con el tiempo el color del pelo se les va oscureciendo.

Y lo mejor de todo es que les crece totalmente rizado, en un tiernísimo  “afro”. ¡Sin duda una novedad para nosotros!