Hospital dio nuggets y papas fritas a un anciano que necesitaba “comer ligero”. No fueron cuidadosos

Si hay una recomendación recurrente cuando vamos al médico sin importar que estemos bien, es la de evitar frituras y comida chatarra. Siempre suelen abogar por una alimentación balanceada, que nos mantenga fuertes y sobre todo, bien alimentado para cumplir nuestras actividades diarias.

Esto es algo que toma mucha más importancia cuando estamos enfermos y hospitalizados, en esos casos nuestros cuerpos no tienen la misma fuerza y procesar comida puede ser algo duro.

Pues a través de Twitter, el Hospital Universitario Reina Isabel fue denunciado cuando presuntamente le dieron a un paciente de la tercera edad un menú que no podía comer. El platillo contenía nuggets de pollo y papas fritas, acompañado de salsa ketchup en bolsa, como las que dan en restaurantes de comida rápida.

Esto por supuesto está bastante lejos de la definición de “comida ligera”, sobre todo al tratarse de un anciano que puede estar luchando con cualquier enfermedad y también con la debilidad natural del cuerpo a su edad.

La imagen y el reclamo fue compartido por el usuario @mardibum63, quien mostró una imagen a un lado de la persona enferma con serie decepción.

Y al parecer no ha sido la única persona que ha comido mal en este hospital, pues el usuario @williewanfit también compartió una imagen de la comida que le dieron. Lo que parecía pasta con carne molida en una porción pequeña, era lo único que había en su plato, algo pesado si recién fuiste intervenido quirúrgicamente.

Lo cierto, es que la persona afectada ha etiquetado en diversos tuits a la Secretaria de Salud y también al concejal de Salud, pero no han recibido ninguna respuesta. Ha aprovechado la ocasión para documentar todas las comidas que ha recibido su familiar de la tercera edad mientras está hospitalizada y ninguna luce saludable.

Esperemos que tomen cartas en el asunto, pues cuando una persona está hospitalizada es cuando más necesita atención y cuidados, cada cuerpo es un templo y si no es bien alimentado, no tendrá las fuerzas para seguir luchando.

Al final del día, son seres humanos y merecen ser tratados con respeto y dignidad, sobre todo en estos recintos de salud.