“Haría todo por mi princesa”: Padre sin dinero hizo un vestido con bolsas plásticas para su hija

El amor de un padre es capaz de inventar cosas geniales con tal de satisfacer a sus hijos, independientemente de la cantidad de dinero de la que dispongan, solo desean verlos sonreír. Y eso es parte de lo que nos hace amarlos tanto, saber que podemos contar con ellos y que siempre estarán ahí cuando los necesitemos.

Uno de estos maravillosos hombres es Luciano Carvalho, un hombre de escasos recursos que al no tener para comprarle un vestido a su hija, decidió hacerle uno.

Youtube / Balanço Geral

Comprar tela era algo que para ese momento tampoco cabía en su presupuesto, por lo que decidió ingeniárselas y usar bolsas plásticas de mercado. Lo importante para él era ver a la pequeña sonreír, que la niña llamada Samira pudiese lucir como una princesa.

Resulta que todo empezó por la fiesta de fin de año que hacían en el colegio de la niña de 2 años, por supuesto, quería participar e ir vestida como lo que siempre soñó. Al comienzo el padre sintió preocupación, pero dejó de pensar en el problema y se enfocó en una solución.

Youtube / Balanço Geral

Así que fue al supermercado donde suelen comprar comida y explicaron la situación, el personal se conmovió y no vio problema alguno en regalarle algunas bolsas.

“Siempre hacemos compras en ese supermercado y ya nos conocen perfectamente. Entonces cuando les hemos explicado nuestras intenciones y nuestra idea, todos vinieron hacia nosotros regalándonos una montaña de bolsas rosas, perfectas para el vestido”.

–Luciano Carvalho durante una entrevista enBalanço Geral

Youtube / Balanço Geral

Entonces se colocó manos ala obra en compañía de su esposa y al terminar, el vestido había quedado excelente, Samira estaba muy feliz con el resultado. Estaba muy ansiosa por usar su vestido, a la pequeña no le importaba que no fuese de seda, estaba muy feliz con la linda pieza que le habían hecho sus padres en casa.

Youtube / Balanço Geral

Cuando al fin llegó el día de la fiesta, la joven Samira llegó luciendo como lo que es, una princesa hermosa en un maravilloso vestido. La maestra felicitó al padre, se notaba en cada pliegue la cantidad de amor que el padre había puesto en aquel vestido para su hija, realmente la pasó muy bien en aquella fiesta.

“Apenas vi al padre de Samira acompañar a su hija con tanto amor a la fiesta y con el vestido alternativo hecho a mano, ha logrado conmoverme. Lo que estaba sucediendo era tan emocionante. Samira se sentía realmente una princesa. Bailaba, se balanceaba en ese vestido y jugaba con sus compañeros. Nunca la había visto tan alegre”.

–Aline Dias, maestra de Samira le contó a Balanço Geral

Una muestra de lo mucho que debemos valorar a nuestros padres, seres maravillosos, dispuestos a hacernos felices siempre.