Guinness, el pequeño gato que fue salvado por una voluntaria. Ha crecido mucho

Tiene unos ojos gigantes y azules, pero es una pequeña bolita de pelo, en ese momento solo había vivido por tres semanas. Su madre lo rechazó por problemas de salud, y necesitaba urgente que le dieran biberón y amor. Así llegó su salvadora, Beth, voluntaria adoptiva de Kitty Kottage, a quien le notificaron sobre un gatito que pesaba 99 gramos, que requería de ayuda. Incluso, sus ojos estaban cerrados con costra cuando lo atraparon. Ella no sabía si iba a ser capaz de volver a ver.

Beth @the_kitten_guinness

“Era un luchador desde que había sobrevivido tres semanas en la condición en la que estaba”

—Beth, voluntaria adoptiva de Kitty Kottage a Love Meow

Guinness, como llamaron a este gato, estaba tan débil, que en sus primer día tuvo que comer mediante goteo, ya que se le hacía muy difícil comer con jeringa o biberón.

Beth @the_kitten_guinness

La voluntaria y su familia, trabajaron juntas para asegurarse que el pequeño recibiera comida en su estomago a cada hora, además de brindarle amor con abrazos de día y de noche. De hecho, él encontró su lugar para la siesta en un hueco del cuello de Beth.

Beth @the_kitten_guinness

Y todo iba viento en popa para este gato, sus ojos se aclararon, se disparó su apetito, hasta empezó a comer en grandes cantidades en cada comida, y cada vez quería más atención. Incluso ella sabía que ya había logrado que el se mejorara, ya que se estaba “enganchando” al vínculo.

Beth @the_kitten_guinness
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El tenía un tamaño muy pequeño para su edad, pero estaba haciendo lo posible para crecer grande y fuerte, así fue ganando músculos en las piernas, y comenzó a ser un juguetón, y aventurero.

Finalmente creció, aunque no tanto, le faltaba un poco, pero sin duda tenía una gran personalidad, y lo demostraba chillando, no ronroneando.

“Cuando a Guinness realmente le gusta cualquier cosa que le haga ronronear, no solo ronronea, sino que chilla”

—Beth, voluntaria adoptiva de Kitty Kottage a Love Meow

Y es que hay que tener cuidado de hacerlo enojar, un día estaba mirando desde la ventana de la habitación y no le gustó que un vehículo pasara, y fue a mostrarles su descontento.

Beth @the_kitten_guinness

Ya ha pasado un año desde que se cruzó con la familia que el destino le tenía preparada, y ahora es un precioso gato adolescente. Su dueña esta sorprendida con su cambio, nunca se imaginó como está ahora.

“Tenía sólo 99 gramos a las tres semanas de edad cuando lo acabo de tener. Nunca hubiera imaginado que se volvería como es”.

—Beth, voluntaria adoptiva de Kitty Kottage a Love Meow

Beth @the_kitten_guinness
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Esperamos que este pequeño gigante siga conquistando los corazones de los humanos.