Con curiosidad y entusiasmo, perritos recibieron al primer cachorro del refugio. Lo querían saludar

Los días del cachorro Osito iniciaron de la peor manera, pero rápidamente, la esperanza y la alegría comenzaron a llegar a su vida. Debido a que este perrito, de Cusco, en Perú, fue abandonado por su familia poco tiempo después de haber nacido. Siendo solamente un bebé perruno, ya se encontraba solo en el mundo y abandonado lejos de todo cariño y cuidado que un animal de su edad requiere. Pero afortunadamente, no pasaron muchas noches de soledad, antes que este can diera con sus salvadores.

Stephen Messenger / Youtube

Y es que Felicia Quispe Arana, del refugio para perros sin hogar, Colitas Sin Techo, fue en su búsqueda para acogerlo en su humilde hogar apenas supo de él. Sin embargo, aún cuando se encontraba feliz de haberlo hallado todavía sano y a salvo, seguía preocupada por cómo los demás perros del refugio, recibirían a Osito. “No hay cachorros en nuestro refugio. Todos los perros son grandes y la mayoría son adultos”, dijo Felicia a The Dodo, quien tenía muchas dudas sobre cómo los canes más viejos iban a recibir a este cachorro. Pero los nervios estaban demás.

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Debido a que los perros que se hallaban desde antes en el refugio, no solo no fueron hostiles con Osito, sino que incluso, este pequeño cachorro fue recibido con mucha dulzura. Le llovió amor y besos perrunos. El nerviosismo de Felicia y de Osito no podía haber sido más en vano, ya que todas esas preocupaciones desaparecieron cuando los canes más grandes se acercaron a este perrito a olerlo y a brindarle un gran recibimiento. “Al principio, Osito se sintió intimidado al ver tantos perros grandes (…) Después de conocer a los otros perros, se sintió cómodo y caminó con gran confianza”, dijo contenta la mujer a cargo del refugio.

Bastó solo un día para que este cachorro se hiciera amigo de varios otros perros que se encontraban bajo el cuidado de Colitas Sin Techo. Hallando ahí el cariño y los cuidados que siempre necesitó. Pero aún así Osito, al igual que todo can, necesitaba de un hogar donde le dieran toda la dedicación y estabilidad que requería, encontrándolo en una persona que terminó adoptándolo. Hoy tiene dos familias, la del refugio, donde siempre lo recordarán, y la que hoy le da amor cada día.