Campeón de lucha se echó a llorar tras la muerte de su gatito. Un hombre fuerte, con sentimientos

Muchos creemos que los luchadores son hombres fuertes y sin sentimientos, capaces de dar vuelta a quien sea por obtener su premio. El problema es que nos olvidamos que también son personas, con seres a los que aman e intentan proteger.

Pues el campeón de la WWE, Drew McIntyre no es la excepción y nos mostró su lado más amable al compartir un tweet sobre la partida de su gatito llamado Piper.

La mascota había sido rescatada hace poco más de un mes por el luchador cuando la encontró abandonada, lamentablemente no pudo darle la vida que soñó. En verdad la quería, por lo que pidió a las personas decirle a sus mascotas que la amaban cada vez que salieran.

Otros miembros de la asociación de lucha se unieron a su dolor y dejaron lindos mensajes para darle ánimo, es posible que en el ring deban golpearse pero fuera de él siguen siendo todos amigos.

Twitter / Drew McIntyre

Eso visibiliza muy bien el problema de cuando se abandona a un animal, suelen sufrir en las calles y en ocasiones arrastran secuelas muy graves. Por suerte, este gatito encontró a Drew, quien en sus últimos momentos de vida le dio todo el amor y cariño que estuvo a su disposición.

Si bien no vivió mucho, podemos asegurar que sus últimos momentos fueron los mejores, en el calor de un hogar y rodeado de personas que le daban amor. 

Al comienzo la pequeña Piper no le tenía mucha confianza, pero Drew sabía que era por las condiciones en las que había vivido. Por lo que se tomó la tarea de esperarla, cuidarla y demostrarle que él era una persona que no la abandonaría nunca.

Twitter / Drew McIntyre

Esperemos que encuentre la paz que necesita para superar este terrible momento, sabemos que el pequeño Piper siempre estará agradecido por todo lo que pudo recibir en aquel hogar.

Seguro esta historia servirá de inspiración para quienes rescaten animales, le pueden no solo cambiar sino también mejorarles la vida cuando los sacan de las calles. Perros y gatos son una fuente incondicional de amor, dispuestos siempre a darnos o a recibir algunas caricias a cambio de cuidados simples.

Esperemos que ningún otro animal tenga la mala suerte de tener complicaciones por haber vivido en la calle, merecen una larga vida y sobretodo alguien que los quiera.